
LA PEPICA
La Pepica es un restaurante valenciano fundado en 1898 que se ha convertido en un auténtico icono de la gastronomía local frente al mar, en la playa de la Malvarrosa. Con más de un siglo de historia, es especialmente reconocido por su tradición arrocera y por platos tan emblemáticos como la célebre “paella Pepica”, una receta histórica vinculada al pintor Joaquín Sorolla que destaca por su manera única de servir el marisco pelado. Su cocina combina producto mediterráneo de gran calidad, como pescados y mariscos frescos, con recetas tradicionales valencianas que respetan el sabor auténtico de la zona. Todo ello se disfruta en un entorno clásico y amplio, con salones llenos de historia y una terraza privilegiada frente al mar que convierte la experiencia en algo único.
Hablar de La Pepica es sumergirse de lleno en la historia viva de Valencia y en el aroma inconfundible de su costa. Fundado originalmente en el año 1898, este establecimiento ha logrado lo que muy pocos consiguen: mantenerse como un referente absoluto de la gastronomía local durante más de un siglo, evolucionando sin perder ni un ápice de su esencia marinera. Lo que comenzó como un humilde merendero a pie de playa, regentado por Josefa Marqués y su esposo, se convirtió con el paso de las décadas en un punto de encuentro ineludible para intelectuales, artistas y amantes de la buena mesa que buscaban la autenticidad del Mediterráneo. Su prestigio se ha forjado principalmente a través de una tradición arrocera impecable, donde la técnica del fuego y el respeto por el punto del grano son tratados con una maestría casi sagrada. Entre sus creaciones más legendarias destaca la famosísima paella Pepica, un plato que nació de la estrecha relación del restaurante con el pintor Joaquín Sorolla; para facilitarle la tarea de comer mientras disfrutaba de la tertulia, se ideó este arroz con el marisco ya totalmente pelado, una innovación que hoy sigue siendo el sello de identidad de la casa. La cocina de este emblema valenciano no solo se limita a sus arroces, sino que es un homenaje constante al producto de proximidad, combinando pescados frescos de la lonja con verduras de la huerta en un recetario que respeta las formas históricas. Todo esto cobra vida en un entorno que respira solera, con salones amplios cargados de fotografías que narran su pasado y una espectacular terraza frente al mar que permite disfrutar de la brisa de la Malvarrosa. Comer en La Pepica es, en definitiva, participar de un legado centenario donde la hospitalidad valenciana y la calidad del producto se funden en una experiencia que trasciende lo culinario para convertirse en un recuerdo imborrable
Hablar de La Pepica es sumergirse de lleno en la historia viva de Valencia y en el aroma inconfundible de su costa. Fundado originalmente en el año 1898, este establecimiento ha logrado lo que muy pocos consiguen: mantenerse como un referente absoluto de la gastronomía local durante más de un siglo, evolucionando sin perder ni un ápice de su esencia marinera. Lo que comenzó como un humilde merendero a pie de playa, regentado por Josefa Marqués y su esposo, se convirtió con el paso de las décadas en un punto de encuentro ineludible para intelectuales, artistas y amantes de la buena mesa que buscaban la autenticidad del Mediterráneo. Su prestigio se ha forjado principalmente a través de una tradición arrocera impecable, donde la técnica del fuego y el respeto por el punto del grano son tratados con una maestría casi sagrada. Entre sus creaciones más legendarias destaca la famosísima paella Pepica, un plato que nació de la estrecha relación del restaurante con el pintor Joaquín Sorolla; para facilitarle la tarea de comer mientras disfrutaba de la tertulia, se ideó este arroz con el marisco ya totalmente pelado, una innovación que hoy sigue siendo el sello de identidad de la casa. La cocina de este emblema valenciano no solo se limita a sus arroces, sino que es un homenaje constante al producto de proximidad, combinando pescados frescos de la lonja con verduras de la huerta en un recetario que respeta las formas históricas. Todo esto cobra vida en un entorno que respira solera, con salones amplios cargados de fotografías que narran su pasado y una espectacular terraza frente al mar que permite disfrutar de la brisa de la Malvarrosa. Comer en La Pepica es, en definitiva, participar de un legado centenario donde la hospitalidad valenciana y la calidad del producto se funden en una experiencia que trasciende lo culinario para convertirse en un recuerdo imborrable
DETALLES
Comida
L-V 13:00 A 16:00H S Y D 12:30 A 16:00H
Cena
L-V 19:30 A 23H S Y D 19:30 A 23H
















